A semana seguida nos volvemos a ver, un poco más temprano de lo normal ya que ésta vez el recorrido es más largo, el día esta soleado lo que nos augura que el tiempo estará a nuestro favor y la vamos a pasar increíble. El guía nos indica que es mejor descansar aprovechamos para admirar el paisaje y otros para dormir, la ruta va cambiando de clima día soleado, frío y otra vez calor.. lo que nos dice que ya estamos en el Oriente, hemos pasado Papallacta estamos cerca de Baeza y vamos avanzando.. no si antes hacer la parada habitual para abastecernos de lo que nos haga falta, aprovechamos para pasarnos la pelotita y presentarnos, contar que hacemos en nuestra vida cotidiana y las expectativas que tenemos de la excursión ( porque ya tenemos claro la diferencia entre paseo y excursión verdad?? ).
Avanzamos por Baeza, Cosanga y llegamos al a la población Mondayacu, donde Luis nos espera para guiarnos por el Gran Cañon de Nachiyacu, con el equipo necesario y una vez que hemos realizado algunos ejercicios estamos listos. El camino está bien marcado pero algo fangoso se escucha que “ es mejor ensuciarse que resbalarse” pero a muchos el mensaje nos llega tarde y terminamos en el suelo, nadie se ha salvado.. Llegamos a un lugar que nos permite apreciar la selva primaria, secundaria (la cual brinda más oxígeno al planeta ya que son árboles jóvenes los que son parte de ésta), vamos adentrándonos en ellas, los árboles grandes, la vegetación abundante, los ruidos de los insectos, las mariposas que nos acompañan, las raíces de los árboles que nos sirven de ayuda para no seguir resbalando, ya se puede escuchar al río Condachi, donde se encuentra un puente colgante desde el cual apreciamos el agua cristalina, el paisaje que nos invita a tomarnos fotos de este hermoso lugar.